El
problema de los contenidos y la asignación de horas lectivas
A la hora de
impartir algunas de las materias enmarcadas en el departamento de filosofía
(Valores éticos, Taller de Filosofía, Filosofía de 1º Bachillerato, Historia de
la filosofía, Psicología) nos podemos encontrar con una serie de problemas, de
falta de adecuación si se quiere, entre la teoría y la práctica, coloquialmente
hablando. Me estoy refiriendo principalmente a la cantidad de horas necesarias
para cubrir de manera apropiada el temario.
En la asignatura
de valores éticos nos encontramos con una hora semanal en todos los cursos de
ESO con la excepción de segundo curso, en la que se amplía a dos horas. Una hora
de clase semanal es algo prácticamente anecdótico, con la que muy difícilmente
se puede cubrir el temario de la asignatura. Temas como la dignidad ética de la
persona, la autonomía moral, o el proceso de construcción de la personalidad,
por nombrar algunas, son temas complejos, sobre todo para alumnos que acaban de
iniciar la educación secundaria y con la asignación de horas actual hay tiempo
apenas para una introducción muy inicial, un desarrollo muy superficial del
tema. A esto hay que añadir el problema que con una única sesión semanal,
cuando los alumnos vuelven a la siguiente clase, gran parte del tiempo de la
sesión puede irse fácilmente en labores de refrescar lo visto en la última
clase, aclarar dudas, etc.
Si
observamos el temario de la asignatura de valores éticos a lo largo de los
cuatro cursos de la ESO, podemos ver que éste es un problema que aplica en
todos los años: la cantidad de contenidos que se pretenden cubrir y la
profundidad y complejidad de los mismos no resulta asumible con la dotación de
horas actual.
Si
ponemos el foco en asignaturas que se cursan en años siguientes, nos encontramos
con el mismo problema. En el caso de la Filosofía de primero de Bachillerato
nos encontramos con tres horas de docencia semanales. Volvemos a encontrarnos
con un temario que, si bien no es muy extenso, sí alberga cierta complejidad y
es de difícil abordaje con tres horas semanales. Pero además encontramos aquí
un problema añadido: durante cuatro años los alumnos que no hayan cursado
religión, han cursado valores éticos y mejor o peor forma, han ido familiarizándose
con el vocabulario filosófico y con determinadas nociones básicas que facilitan
ese acercamiento a la filosofía de primero de Bachillerato. Por tanto el
problema radica fundamentalmente en que vamos a encontrarnos con una parte de
los alumnos, los que hayan cursado religión, que no van a tener ese bagaje
previo y que presumiblemente van a encontrar más dificultades en la asignatura.
Pasando
a examinar las asignaturas restantes, en Historia de la filosofía, nos encontramos
con que disponemos de cuatro horas para la docencia. Un examen pormenorizado de
los contenidos de la asignatura nos muestra también que es probablemente tiempo
insuficiente para cubrir la materia con cierta profundidad. Sin embargo la
ventaja que encontramos aquí (y que también encontramos en la asignatura de
Psicología de 2º de Bachillerato) es que se trata de una asignatura optativa, y
por lo tanto, es de esperar que los alumnos que la escojan, tengan un cierto
interés si no incluso ciertas nociones previas, lo que sin duda posibilitará un
mayor fluidez en el desarrollo de la asignatura.
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